Un derrame de aceite en una planta, un derrame de producto químico, un accidente con fluidos biológicos: cada situación tiene su propio protocolo. No tenerlo definido de antemano garantiza que se va a manejar mal cuando ocurra.
Hay zonas en cualquier espacio de trabajo que nadie limpia porque nadie las ve, nadie las menciona en el protocolo y nadie las incluye en la recorrida de control. Este artículo las identifica y explica cómo incorporarlas al plan antes de que se conviertan en un problema.