Ningún contrato de servicio está libre de eventualidades, pero hay contratos que te dejan expuesto y contratos que te protegen. Saber qué cláusulas incluir antes de firmar es lo que define qué opciones tenés cuando algo falla.
Un reclamo mal gestionado puede arruinar una relación comercial que de otra forma funcionaría bien. Saber cómo documentar, comunicar y escalar un problema con tu empresa de limpieza es lo que determina si se resuelve rápido o si se convierte en un conflicto.