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agosto 9, 2026Una farmacia es mucho más que un local comercial que vende medicamentos. Es un establecimiento de salud regulado por el ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) y por normativas provinciales específicas que establecen condiciones mínimas de funcionamiento, entre ellas las condiciones de higiene de las instalaciones.
El incumplimiento de esas condiciones no es solo un riesgo sanitario: es una causal de sanción y de cierre del establecimiento. Por eso la limpieza en una farmacia o droguería no puede gestionarse con los mismos criterios que la limpieza de un local comercial cualquiera.
El marco normativo que regula la higiene en farmacias
En Argentina, las farmacias están habilitadas y fiscalizadas por los colegios de farmacéuticos de cada provincia y por el municipio correspondiente. La normativa que regula las condiciones de habilitación incluye requisitos específicos sobre el estado de las instalaciones, la conservación de los productos y las condiciones de higiene del espacio.
El ANMAT, por su parte, regula los establecimientos que elaboran o fraccionan medicamentos y los que comercializan productos de mayor complejidad regulatoria. Para estos establecimientos, las Buenas Prácticas de Almacenamiento y las Buenas Prácticas de Distribución y Transporte establecen requisitos de higiene de instalaciones que van más allá de los que aplican a una farmacia minorista estándar.
En términos generales, los requisitos aplicables a cualquier farmacia incluyen: instalaciones en buen estado de conservación y limpieza, ausencia de plagas y condiciones que las favorezcan, separación correcta de áreas de venta, depósito y preparación magistral cuando aplica, y condiciones de temperatura y humedad controladas en las áreas de almacenamiento de medicamentos.
Las áreas críticas de una farmacia
Área de atención al público y mostradores
Es la cara visible del establecimiento y el primer indicador de las condiciones generales del local. Los mostradores tienen que estar limpios y libres de polvo en todo momento, las vitrinas de exhibición tienen que mantenerse sin marcas y los pisos del área de atención tienen que limpiarse con la frecuencia que el tránsito de clientes requiere.
En farmacias con alta afluencia de público —especialmente en zonas de alto tránsito o durante períodos de alta demanda como el invierno— la limpieza del área de atención puede requerir intervenciones durante la jornada, no solo al inicio y al cierre.
Área de depósito y almacenamiento
El depósito de una farmacia almacena medicamentos y productos de salud que tienen condiciones específicas de conservación. La higiene del área de almacenamiento es crítica no solo por los requisitos normativos sino porque la presencia de polvo, humedad o plagas puede afectar la integridad de los productos almacenados.
La limpieza del depósito tiene que incluir la remoción regular de polvo en estanterías, el mantenimiento de los pisos libres de residuos y la verificación de que no hay condiciones que favorezcan la presencia de plagas (humedad, restos de embalajes, acumulación de cajas en el piso).
Área de preparación magistral
Las farmacias que preparan medicamentos magistrales tienen un área específica para esa actividad con estándares de higiene más exigentes que el resto del local. Esa área tiene que limpiarse y desinfectarse antes y después de cada preparación, con productos y protocolos que garanticen la ausencia de contaminación cruzada entre distintas preparaciones.
Baños y vestuarios del personal
Los baños de uso del personal tienen que estar en condiciones correctas como parte de las condiciones generales del establecimiento. Las normativas de habilitación suelen incluir este punto en las inspecciones.
Los productos correctos para el entorno farmacéutico
La selección de productos de limpieza para una farmacia tiene algunas restricciones específicas. Los productos con fragancias muy intensas pueden interferir con la percepción olfativa de los productos farmacéuticos o generar reacciones en clientes sensibles. Los aerosoles no son adecuados para el área de almacenamiento porque pueden depositar partículas sobre los medicamentos.
La preferencia es por productos de limpieza líquidos de pH neutro para las superficies de contacto con medicamentos, y desinfectantes de bajo olor y sin aerosol para las áreas de mayor sensibilidad. Las opciones eco-amigables son especialmente adecuadas en este contexto por su menor impacto sobre el ambiente del local y las personas que trabajan en él.
La frecuencia de limpieza en una farmacia
Para una farmacia de actividad estándar en Buenos Aires, las frecuencias recomendadas son:
Limpieza diaria del área de atención al público, mostradores y baños. Limpieza diaria del piso y superficies visibles del depósito. Limpieza profunda semanal de todo el establecimiento, incluyendo estanterías, vidrieras y zonas de menor acceso. Desinfección del área de preparación magistral antes y después de cada preparación cuando aplica. Limpieza profunda mensual con atención especial a la prevención de plagas.
Si tu farmacia o droguería en Buenos Aires necesita un servicio de limpieza que cumpla con los requisitos normativos del sector, podés contactar al equipo de Elarg a través de la página de contacto. Tenemos experiencia en el sector salud y conocemos los estándares que los organismos de control verifican en sus inspecciones.
